9 oct 2010

The Dark World Tales II



El Mundo Oscuro, bonito nombre para un estercolero.

Nada de lo que contemplaban mis ojos tenía sentido, veía montañas pero parecían como si hubiesen "caído" sobre un punto y se hubiesen desparramado por el suelo, los escasos arboles que se atrevían a crecer en este lugar se elevaban al cielo con una forma retorcida, como si fuesen la huesuda garra de un cadáver tratando de alcanzar el cielo.

Y esa era otra ¿cielo? joder ¡¡si era de color púrpura!!, al menos los trozos de cielo que se podían observar a través de las nubes. Luego estaban los relámpagos, surgían entre las nubes y golpeaban el polvoriento suelo cada dos por tres como si se tratara del látigo de un gigante.

-¿Gren?-

-¿Si joven señor?-

-¿Este lugar siempre ha tenido un aspecto tan agradable?-

Su carcajada me sorprendió tanto que casi salté del susto, era uno de los sonidos mas desagradables que había oído en mi vida, como si golpeasen un gato con una motosierra. O así me pareció.

-No joven señor, lo que vuestros ojos contemplan son los resultados de la guerra-

-¿Guerra?-

-Así es joven señor-

-¿Te importaría contarme contra quien luchasteis?-

Por alguna razón no parecía estar cómodo hablando sobre el tema

-Contra nosotros mismos joven señor-

No quise indagar más sobre el tema, aunque no hizo falta. Tras unos instantes de duda me contó lo que había ocurrido.

-El Mundo Oscuro fue gobernado durante cientos de años por nuestro antiguo rey Brron, bajo su mandato el mundo oscuro conoció innumerables victorias en el campo de batalla, y nuestro poder nunca fue mas grande.

Quien ahora ocupa el trono era en aquella época el señor de la guerra, líder de los ejercitos del Mundo Oscuro seguía fielmente las órdenes de Brron, nunca dudando del genio de nuestro señor.-

-Entonces ¿que ocurrió?-

Me atreví a preguntar por miedo a que no siguiese hablando.

-Lo que suele ocurrir siempre joven señor, y permitidme recomendaros que no olvidéis estas palabras: cuando un hombre se queda sin enemigos a los que combatir, siempre busca unos nuevos.

También fue así en este caso. El entonces rey Brron decidió que podía expandir su poder más allá de nuestras fronteras, aunque para conseguirlo tuviera que recurrir a poderes tan oscuros y corruptos que incluso nosotros, los demonios les temíamos.

Abrimos portales a otras dimensiones, hicimos la guerra a su habitantes y conseguimos victorias, una tras otra con Reign Beaux al frente de cada batalla, de cada asalto, de cada combate. Al final fueron demasiados.

Demasiados enemigos a los que combatir, demasiados frentes en los que luchar, demasiados baluartes que defender.

Brron había perdido la razón, el oscuro poder que trataba de dominar finalmente lo consumió y devoró su alma así como su mente.

Reign Beaux se dió cuenta de ello, igual que todos nosotros.
Decidió tomar la decisión más correcta; retirar nuestras tropas de todos los frentes, pero el daño ya estaba hecho.

Nuestros ejercitos se habían dividido demasiado, habían sufrido demasiadas bajas, para cuando pudimos reagruparnos en el Mundo Oscuro solo quedaba una décima parte de nuestras fuerzas, pero lo peor aún estaba por llegar-


Este ha sido el segundo capitulo, espero que os haya gustado.

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