El paisaje iba cambiando lentamente, pasando de desérticas llanuras de magra vegetación a un terreno más agreste y empinado, lo que significaba que nos estábabamos acercando a las montañas.
Mientras Gren seguía contando cuanto había sucedido.
Era como si necesitara contarlo.
-Nuestra situación era deseperada y cuando intentamos regresar a lo que considerábamos nuestro hogar descubrimos que se nos negaba la entrada, Brron había recurrido una vez más a las artes oscuras para crear una barrera-
-¿Una barrera?-
-Si mi memoria no me falla joven señor, en vuestra dimensión el término más correcto sería "Campo de Fuerza"-
-No entiendo muy bien el porque-
-Porque nos consideraba traidores, nosotros que combatimos en cien mundos de cien dimensiones distintas, nosotros que portamos los estandartes reales en todas las batallas y nunca permitimos que cayeran, nos encontramos exiliados de nuestro propio hogar.
Reign Beux estaba tan furioso como cualquiera de nosotros y no solo eso, estaba decepcionado.-
-Había puesto toda su fe y su poder al servicio de quien ahora renegaba de él, pero fue gracias a esos sentimientos que nos salvamos-
Sin darme cuenta habíamos llegado a un estrecho camino que ascendía serpenteante por la falda de la montaña, un doloroso pinchazo me recorrió la columna, literalmente tenía algo clavado en la espalda.
-¿Este es él?-
La voz resonó a la altura de mi cadera, poseía un acento muy marcado como si el dueño de tan escueta frase las hubiese masticado según salían de su boca.
Gren se encaró con mi misterioso atacante, y parecía hacerle bastante gracia la situación (que alguien me cuente el chiste porque yo no se la veo)
-Así es Kahkki y te agradecería mucho si retirases el arma y te disculpases con el joven señor-
-Y yo agradecería ser un metro más alto pero ya ves.....-
-Por favor joven señor, acepta mis disculpas por este comportamiento tan poco adecuado, ya que parece que nuestro estimado Kahkki es incapaz de pedirlas-
-Arrepientete solo de lo que no has hecho, ese siempre ha sido mi lema- le contestó Kahkki en un tono bastante más que familiar
El tal Kahkki era una de las criaturas mas feas que había visto en mi vida (y eso que Gren no era una belleza precisamente), su cuerpo estaba hecho del mismo metal orgánico que el de Gren, pero mientras este era alto y delgado, Kahkki era bajo y corpulento.
Parecía un barril al que le hubiesen salido brazos y piernas, no tenía cuello; su cabeza se unía directamente a su ancho torso.
En sus ágiles manos empuñaba un cuchillo de bordes aserrados, y casi podía sentir su decepción por no poder usarlo contra mi.
-¿Kahki serías tan amable de ir en busca de Scarr y llevarlo de vuelta a la fortaleza?-
-¿Acaso tengo otra opción?-
-Me temo que no-
-En ese caso será un placer, ¿que vas a hacer tu?-
-Acompañaré al joven señor a encontrarse con nuestro señor-
Una malévola sonrisa apareció en el rostro del pequeño demonio
-Ten por seguro que nos veremos en la fortaleza, por nada del mundo me perdería ese momento-
Antes de darme cuenta aquel pequeño barril parlante había desaparecido, Gren tuvo que darse cuenta de mi cara de asombro
-Os pido que disculpéis a Kahkki joven señor, aunque sus modales puedan ser inexsistentes lo suple con unas habilidades soberbias en otras áreas,ahora si no os importa reanudemos nuestro camino. Ya estamos cerca-
Como de costumbre espero haberos entretenido, hasta más leer.
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